Wear sunscreen...

Esto es lo que me apetece compartir hoy: la sonrisa que me arranca este discurso/vídeo cada vez que se me cruza en el camino... ¡Mucho ánimo!

Our goals keep us moving on!

Un día especial

Sí, es mi primer cumpleaños como opositora y no es que eso haga que el día sea especial, no es que me esté gustando intentar estudiar mientras contesto e-mails o llamadas de teléfono… Lo que lo hace especial son las felicitaciones, las llamadas de buena mañana desde el otro lado del mundo, desde unas oficinas ajetreadas en Madrid, desde otra más tranquila, desde mi casa, desde una casa donde he tomado muchos cafés, desde las costas gallegas, desde el pueblo de mi infancia… Felicitaciones de quien se acuerda de mí todos los días, de quien me escribe una carta (que tanto escasean últimamente), de quien me apoya incondicionalmente mientras oposito, de quien me manda besos y ánimos por e-mail, de quien me hace mimitos todas las mañanas cuando se va a trabajar, de quien espera hasta las 12 de la noche despierta para mandarme el primer mensaje (¡gracias, mamá!)...

¡Gracias a tod@s!

Por cierto, tengo unas flores preciosas que adornan mi mesa mientras estudio hoy ;-)



Esas pequeñas cosas...

Parece increíble lo que me pueden cambiar el ánimo algunas pequeñas cosas... Para muestra... unos botones:
  • un email cariñoso y de agradecimiento por las cosas que hago de corazón, porque me salen, porque lo siento y "porque sí"

  • un buen cante (cuando un rato antes no las tenía todas conmigo)

  • un sms con "comemos juntos el viernes?" (después de meses sin vernos a pesar de vivir en la misma ciudad)

  • un "gracias por estar conmigo esta tarde que tenía plof" (y que no se lo había dicho a nadie)

  • una mandarina rica (sí, hablo en sentido literal. Tengo la fama de llevarme las mandarinas pochas, blandengues, sosas o llenas de pepitas...)

  • una ducha calentita cuando llego helada de la calle

  • una buena cena preparada cuando vuelvo a casa

  • ...

Nuevo año, nuevo planteamiento...

O a ver cuánto duran las buenas intenciones.

Sí, los dolores de cabeza varios me estaban matando hacia final de año, me costaba dormir, me atacaba por nada, me ponía más nerviosa que de costumbre antes del cante... Y eso no puede ser: antes que opositar hay que vivir "dignamente" y para mí, sentirme así no es vivir dignamente.

He decidido que si llevo pocos temas no tengo que hacerme el hara-kiri, que si una semana canto regular, la siguiente ya lo haré mejor... Me queda todavía mucho tiempo por delante opositando, cantando, redactando temas... y tengo que aprender a relativizar las cosas.

Así que... a por ello, a estudiar, a estrenar bien este 2008... ¡arriba ese ánimo!