Acabo de inaugurar el año opositoril 2009 con el primer cante. Bien.
Desde la última vez que escribí, me he comido el turrón (de chocolate negro, que es el que más me gusta), las uvas (a su debido tiempo y sin atragantarme) y... bueno, no me comí el roscón porque no me gusta demasiado, pero haré que como si también lo hubiera comido :) En definitiva, las Navidades que tanto nos trastocan a los opositores y nuestros calendarios, planes y demás, ya han terminado. Ainss...
A pesar de que estas fechas eran para tomarse vacaciones, bueno, mejor Vacaciones con mayúscula, yo he estudiado todo lo que he podido para tomarme una semana enterita y verdaderita en enero y sin ningún remordimiento. He estudiado bien, he avanzado bien y he hecho lo que me había propuesto antes de Navidad, así que el domingo dejo los temas, los apuntes, el atril y el estuche en casa para tomarme mi semana de vacaciones. Creo que me la merezco y ¡¡¡me apetece!!! Después vendrá la cuesta abajo, el final del invierno y la primavera pasan muy rápido cuando se ve el examen tan cerca (¡Ay!), pero hoy no toca hablar de eso ;-)
¡Muchos besos y feliz año!



