Año opositoril 2009

¡Feliz año 2009! Eso es lo primero que tengo que decir, sin duda. De verdad espero que sea feliz y no sólo para mí, claro, eso sería muy egoísta, lo quiero para mis amigos, mi familia y todos lo que andáis por ahí, ¡que os lo merecéis!

Acabo de inaugurar el año opositoril 2009 con el primer cante. Bien.

Desde la última vez que escribí, me he comido el turrón (de chocolate negro, que es el que más me gusta), las uvas (a su debido tiempo y sin atragantarme) y... bueno, no me comí el roscón porque no me gusta demasiado, pero haré que como si también lo hubiera comido :) En definitiva, las Navidades que tanto nos trastocan a los opositores y nuestros calendarios, planes y demás, ya han terminado. Ainss...

A pesar de que estas fechas eran para tomarse vacaciones, bueno, mejor Vacaciones con mayúscula, yo he estudiado todo lo que he podido para tomarme una semana enterita y verdaderita en enero y sin ningún remordimiento. He estudiado bien, he avanzado bien y he hecho lo que me había propuesto antes de Navidad, así que el domingo dejo los temas, los apuntes, el atril y el estuche en casa para tomarme mi semana de vacaciones. Creo que me la merezco y ¡¡¡me apetece!!! Después vendrá la cuesta abajo, el final del invierno y la primavera pasan muy rápido cuando se ve el examen tan cerca (¡Ay!), pero hoy no toca hablar de eso ;-)

¡Muchos besos y feliz año!

Varios empujoncitos y empujocitos varios

Sí, aunque no lo pareciera, me acordaba de que tenía un blog. Y parece que he decidido retomarlo.

El título de la entrada refleja las razones por las que hoy me dispongo otra vez a escribir. Hace más de un mes tuve una visita de una persona que se volvía a ir a vivir a la otra esquina del mundo, alguien me preguntó si no había leído nada más desde mi última entrada, otra persona que conozco abandonó la oposición... esto me recuerda que en este tiempo he visto cerrarse muchos blogs a los que estaba acostumbrada a asomarme de vez en cuando, por distintas razones, claro, pero se han cerrado...

En fin, resumiendo mucho mucho, desde agosto, he tenido tiempo para irme de vacaciones dentro y fuera de España y disfrutar de la compañía de muy buenos amigos, tener semanas en las que no era capaz de preparar cuatro temas decentes, días en los que he llorado más que hablado, días en los que me he levantado con energía para comerme el mundo y la oposición, días en los que me he alegrado por los aprobados de EX-opositoras a mi alrededor (¡bien!)...

Ahora estoy de vuelta, de segunda vuelta, de empezar a repasar y de miedo a no acordarme de nada, pero con ganas, muchas ganas, muchas más que habitualmente, porque como me dijo una compañera el sábado pasado: se puede y se puede. El tiempo no corre en tu contra, sino en tu beneficio, cada vez sabes más, cada vez estás más preparada y cada vez queda menos gente más preparada que tú. ¿No os parecen unas palabras de aliento estupendas? ¡A mí me lo parecieron!

Y ahora prometo contestar los comentarios que no he contestado en los últimos meses. Vuelvo y con intención de quedarme. Espero tener ideas, ocurrencias y cosas bonitas que contar :-)

Últimas lecturas...

No es que ahora me dedique en cuerpo y alma a la lectura placentera, pero he aprendido a disfrutar un poquito más de esos ratitos antes de dormir donde "me obligo" a desconectar de los temas y leer cosas más light.

Por si alguien está falto de inspiración estos días, mis últimas lecturas han sido:

- La suma de los días (Isabel Allende)
- Décalage horaire (Olivier Barrot)
- Ming (Robert Oxman)
- El corazón helado (Almudena Grandes)
- Ahora es el momento (Cameron Alborzian)
- Una música constante (Vikram Seth)
- Je voudrais que quequ’un m’attende quelque part (Anna Gavalda)
- Et si c’était vrai (Marc Levy)
- Nickel and Dimed (Barbara Ehrenreich)
- El amuleto de papel (Emma Riverola)
- Perdona si te llamo amor (Federico Moccia)
- El traductor (Daoud Hari)


Y algún otro libro me agenciaré para disfrutar la semana que viene en la playa... SÍ, el domingo me voy, no os imagináis las ganas que tengo... :-)

Desde el Tirol...


Hace más de ocho meses que no te veo (no me lo puedo creer!!), hace más de ocho meses que no hablamos cara a cara, hace más de doce meses que no paseamos tranquilamente por esta ciudad donde nos conocimos, hace más de doce meses que no vives en la habitación de al lado...


Pero hace sólo un mes que me llamaste por última vez sin saber muy bien dónde estabas ni dónde tenías que ir (me encanta!!), hace sólo unos días que supe de ti por última vez, hace sólo unas horas que pensé en ti porque hoy te tenía que llamar, sin falta ;-)


Y ya queda muy poquito para que vuelvas, para que estés más cerca, para que nos veamos más a menudo... para "perdernos" juntas por tu nuevo barrio.


En fin, ¡FELICIDADES!

¡Qué calor!

¡Hace siglos que no escribía! Pero no me he ido, os he estado leyendo atentamente :-)
Desde la última vez que escribí:

1. Suspendí el examen, que era de esperar, la verdad. Pero me sentí tremendamente aliviada cuando vi que no estaba en la lista. Sé que suena raro decirlo así, pero ahora veo que tengo más o menos tiempo suficiente para preparar todo el temario (al menos un par de vueltas decentes) de cara a la próxima convocatoria, lo cual me tranquiliza, me deja respirar y disfrutar de lo que estoy haciendo, sin tener que agobiarme, ir a la carrera y no llegar a término.

2. Decidí pasar mis días de descanso en la piscina, tomando el sol y sin llevarme los temas para repasar (este detalle es el importante!!). Eso lo hice un par de veces y lo único que conseguí fue pasearlos, airearlos, que se me volara alguna hoja y sentirme mal al volver a casa porque había preferido leer una novela o el periódico...

3. Decidí tomarme algo más de una semana de vacaciones a finales de agosto (no veas las ganas que tengo de que llegue el día 18!!). Será el día en que me vaya de casa sin llevarme los temas conmigo, porque son mis días de descanso total y sé que si me los llevo tendré la tentación de estudiar, así que me buscaré un par de buenas novelas para compensar el déficit de lectura, jeje.

4. Leí, y recomiendo, "Perdona si te llamo amor" (Federico Moccia). Es un libro que engancha, que me mantuvo despierta hasta tardísimo durante varias noches, hasta que lo terminé (poco más de cuatro días). Deja un recuerdo fenomenal. La verdad es que sólo puedo decir que era la novela que necesitaba en ese momento: optimista, con diálogos rápidos, sueños, ilusiones, amores (im)posibles...

5. He seguido con mi buen ritmo de temas nuevos, especialmente teniendo en cuenta que tengo que hacerlos de cero.

6. Me he hecho íntima amiga del mando del aire acondicionado.

Bueno, no ha estado tan mal, que sólo he estado ausente un mes ;-) ¿Todo bien por ahí?

Cierta pereza...

fue la que sentí al volver a sentarme delante de los temas hace ya 7 días. Pero se me pasó en unos pocos minutos porque tenía energía, ganas, me apetecía volver a estudiar e intentar darlo todo ahora que tengo las pilas bien cargadas.
La semana de vacaciones fue una maravilla, un placer y una necesidad :-) Disfruté de la compañía de la gente con la que no paso ni suficiente tiempo "normal", ni tiempo "de calidad", ¿qué más puedo pedir?
A todo esto... sigo sin leer el primer examen, ¡qué ganas de saber ya algo! Para bien o para mal, pero me quitaré un peso de encima cuando lo lea y vea, o no, mi nombre en la lista.
Total, que con un buen cante esta tarde he inaugurado la temporada veraniega-opositoril ;-)
Y dejo para otro día un post-homenaje a una gran persona (jeje) sobre la diferencia entre el tiempo "normal" y el tiempo "de calidad".
Ánimo a tod@s

Porque yo lo valgo...

O por lo menos, porque yo lo necesito. Sí, después de los esfuerzos extra de las últimas semanas, me voy a tomar una semana de vacaciones. No es nada del otro mundo, pero estoy contentísima...
Son esas pequeñas cosas que durante los años de oposición ganan valor :-)
Mucho ánimo a tod@s esta semana. Nos vemos prontito.

One down...


Muchas, muchas letras; muchas, muchas palabras fueron las que acabé escribiendo el sábado pasado en mi primer examen de la oposición.
Como comentaba en algún blog, fue toda una experiencia: me sentía relajada, sin demasiada presión, sabiendo que podía hacer algo digno, pero también algo muy malo o incluso no saber nada sobre los temas que tenía que escribir (!!).
El resultado: pues ya se verá, dentro de casi un par de meses lo leeré y ese mismo día me dirán si era digno o no. Larga espera...
Mi impresión: pues medianamente decente, contenta de haberme forzado a pegarme a la silla (por Dios, ¡¡¡qué sitio más incómodo!!!) y escribir todo lo que salía de mi cabecita durante cuatro horas, contenta de no haber tirado la toalla aunque no supiera qué escribir sobre las etnias y religiones en el África subsahariana... Contenta de haber sobrevivido en el sentido literal de la palabra*.
* Sí, palabra, que no término. ¿Por qué todo el mundo se empeña en considerar a todo término? Que no, señoras y señores, que no es lo mismo una palabra que un término... pero esto lo dejo para otro momento, que es una cuestión que se merece por lo menos una entrada completa ;-)